100 años de historia

El dueño de la popular

Tiene 79 años y muchos lo señalan como el primer “jefe” de la hinchada puyutana. Hoy es uno de los socios en actividad más antiguos del club y un referente para la popular. En el día del centenario, reviví la historia contada por Tiempo de San Juan en el año 2013. 
martes, 10 de septiembre de 2019 · 07:58

Nunca vistió la camiseta puyutana. Tampoco pisó la platea de la institución. Pero se crío entre los tablones de la popular, llevando en su corazón grabado los colores verde y blanco. Hoy con 85años, Rubén Moreno, considerado por muchos el primer “jefe” de la hinchada de Sportivo Desamparados, contó sobre su pasión por el Víbora y cómo era dirigir a una barra en aquellos años.

Es señalado como el primer caudillo de la barra de Sportivo, la cual dicen que nació en la Villa Matías Zavalla y desde la década del ´40 a la del ´80 fue la que comandó a toda la hinchada, antes de que surgieran otros movimientos como Villa del Carril y la Banda del Fermin. Aquel grupo era integrado por 250 hinchas, la mayor parte habitantes de la villa. “Nací hincha de Sportivo y en aquel tiempo era el único barra. Había uno o dos caudillos, pero yo iba un pasito adelante del resto”, contó con una sonrisa pícara allá por 2013 a Tiempo de San Juan.

No había revolver ni cuchillos. Según dijo, con los rivales -con Del Bono y San Martín había más puja- existía una batalla sana, de puño limpio, y donde se respetaba cuando el rival caía. Don Moreno recordó aquellos tiempos cuando para muchos nace la hinchada puyutana, aquella que sólo invadía la popular y se dedicaba exclusivamente a alentar al equipo, tanto en las buenas como en las malas. De hecho, confesó que nunca trataron mal a los jugadores cuando se perdió algo importante y que, al contrario, se los visitaba en el vestuario para apoyarlos.

“Había mucho respeto con las otras hinchadas. Nosotros íbamos a Rawson o a Boca (ambos clubes después se fusionaron y formaron el Club Atlético Unión) y nos miraban, nada más. Y con los otros jefes tenía dialogo, pero después en la cancha sí había que batallar, lo hacíamos”, señaló Moreno.

Contó que en una de esas “batallas”, como él les llama, casi perdió una bandera que había creado la hinchada y en ese entonces era la más larga de San Juan. Fue en Concepción, cuando en el final del clásico con el Verdinegro, los hinchas del rival le quisieron quemar la bandera y sin miedo a nada agarró el trapo, lo envolvió, corrió y se subió al auto de un señor que pasaba por el lugar. Rió y dijo que ese fue uno de los momentos más tensos que le tocó pasar como “jefe”.

Según apuntó, en su grupo no había corrupción, pues todos eran socios del club y el que no, pagaba su entrada para ingresar a ver el partido. De hecho, contó que fueron partícipes de la inauguración del campo de juego, en 1960, y en más de una ocasión ayudaron a levantar a la institución que durante su historia sufrió malas rachas deportistas y dirigenciales. “La Villa Zavalla siempre colaboró con el club. Recuerdo cuando la institución cayó en un pozo y yo reuní a los jefes de las otras barras, que empezaron a aparecer con el tiempo, y los junté para que nos unamos y así levantáramos el club”, reflejó.

Don Moreno, quien heredó la pasión por Sportivo de sus padres, hoy en día es uno de los referentes para los hinchas puyutanos. A pesar de que dijo que no comparte algunas actitudes de los simpatizantes de ahora, señaló que con la “barra” actual del club hay respeto y mucho diálogo. De hecho, hasta los pibes de ahora se animan a pedirle consejos, según contó.

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