Difunta Correa, en el análisis antropológico de una sanjuanina

María Cristina Krause dedicó muchos años de investigación a la leyenda, rescatando su valor simbólico para la comunidad. Por Viviana Pastor
domingo, 11 de marzo de 2018 · 10:55

El fenómeno de la Difunta Correa, la devoción popular más importante de Sudamérica, motivó a muchos antropólogos, sociólogos e historiadores, que buscaron dar "respuestas" al mismo.

Para María Cristina Krause (fallecida), quien fuera profesora titular de Antropología en la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes (UNSJ), el culto a la Difunta Correa es parte del culto a las ánimas. Por entonces el culto a las ánimas no se había estudiado como tal, salvo en algunas manifestaciones particulares, como en el caso de la santa sanjuanina que había sido materia de investigación de las antropólogas Susana Chertudi y Sara Newbery.

"La devoción de las ánimas se exterioriza en forma paralela a la esfera de la religión oficial; pero quienes la practican la estiman como una manifestación concreta de su religiosidad", señaló la antropóloga sanjuanina.

"...la mujer-madre, el agua y lo divino constituyen el trípode social, geográfico y simbólico sobre el cual se asienta la sociedad sanjuanina".

Muchos años de su vida los dedicó Krause a investigar el culto a Deolinda. El relato de la Difunta Correa fue de interés para el profesor Elio Masferrer Kan y para Krause desde 1975. Algunos de sus estudios están publicados en la revista Scientia y Praxis de la Universidad de Lima y la revista Proceso de la Universidad Nacional del Centro del Perk Otros quedaron como documentos de trabajo que no han sido publicados.

Años más tarde, con un gran bagaje de información recogida y analizada, Krause publicó "La transformaci6n diacrónica del mito" (1996). En esa obra, aseguró que: "La mujer recibe un auxilio sobrenatural que trueca la muerte total de la protagonista por una muerte parcial: el seno de la madre sigue vital.

En virtud de ello puede mantener con vida a su hijo, y ser intermediaria directa con lo divino. La muerte parcial es considerada un hecho milagroso. Deolinda Correa adquiere el valor de un símbolo: como mujer-madre es el pilar fundamental de la familia, y por lo tanto es el nexo entre la sociedad y lo sobrenatural.

Allí también destacó que la mujer-madre, el agua y lo divino constituyen el trípode social, geográfico y simbólico sobre el cual se asienta la sociedad sanjuanina. Esto explica que siendo esposa de Bustos, se la venere por su propio nombre: Deolinda Correa.

"Por último, una vez que la pareja matrimonial desaparece, el hijo es rescatado por unos arrieros que lo llevan a la ciudad de San Juan: son sustitutos del padre; y lo ponen al cuidado de mujeres generosas, que son sustitutas de la madre. Pero esa sustitución no la ejercen en virtud de relaciones parentales con el niño, sino en virtud de razones humanitarias. Por lo tanto, consideramos que este relato mítico plantea, además del fundamento básico para la existencia de esta sociedad, una conducta crítica que asegura su continuidad: la solidaridad entre sus miembros".

Krause también comparó los relatos de Difunta Correa con la leyenda huarpe mencionada por Teresa Michieli en su libro Los Huarpes Protohistóricos, ya contada en esta serie. En ésta última, nace un niño en el desierto, la madre muere y el padre es quien da forma al milagro al poder alimentar al bebé de su pecho varonil.

"Los relatos míticos nos muestran la estructura del cosmos en la sociedad sanjuanina: el nivel humano y el nivel divino mantienen entre sí una relación simétrica. En el mito huarpe, prevalecen dos códigos: el familiar (nacimiento versus muerte) y el alimenticio (hambre versus alimento). En la Difunta Correa, encontramos los mismos códigos pero. incluidos en otro más complejo. Uno social (familia versus milicia) y otro liquido-alimento (desierto versus agua)".

Y concluye: "Podemos decir que el mito acompaña a la cultura en su transformación temporal. Así, cuando la sociedad se vuelve más compleja, la armazón mítica absorbe dicha complejidad y crece multiplicando secuencias a las que ingresan los hechos culturales".

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