Difunta Correa en el folclore argentino

Desde el Chango Huaqueño hasta Cafrune y Larralde le hicieron canciones o se las cantaron. Y ahora, las nuevas generaciones. Por Viviana Pastor
lunes, 05 de marzo de 2018 · 08:40

 

Cuando en los fogones se contaba la historia de la Milagrosa Correa, acrecentando el mito con cada fuego, siempre sonaba alguna guitarra. Es por eso que la relación de la Difunta Correa con el folclore argentino es una de las más arraigadas.

"Y en esa época de montoneras ya andaban con la guitarra, por eso Deolinda está muy vinculada con el folclore. Hay una zamba muy famosa que le hizo el salteño Jaime Dávalos, una de las más cantadas. Yo le hice una zamba que se llama "Cabalgando por la fe", y cuenta la historia del gauchaje y su fe en la Difunta. Soy muy creyente, como todos", dijo el Chango Huaqueño.

 

"Hay Difunta Correa / te doy mi potro / alas de sol / para que alcances / la montonera / que se llevó tu amor / alúmbrame el camino / mi Difuntita soy tu cantor".

 

En 1968, José Larralde grabó "La Difunta Correa", con letra de la inolvidable Ofelia Zuccoli Fidanza y música de H. Vieyra. "Dicen que murió de sed iba en busca de algarroba / su cachorro la seguía amamantado de sombra. / Pobrecita la Deolinda, que amargo fue su destino/ los arrieros la encontraron, dormidita en el camino".

 

 

Un año más tarde, 1969, Jorge Cafrune inmortalizaba el "Ruego de Vallecito - tema de la Difunta Correa", una tonada escrita por el gran Jorge L. Escudero con música de  J.L. Aguado.

 

 

"Cruzando las soledades / perdida en los campos secos / (murió sedienta una madre / y entró en el alma del pueblo. El hijo en su pecho frío / quedó llorándole al viento / La hallaron entre unos quiscos / y así le cantó un arriero. ¡Ay! difuntita Correa / por lo que sufriste vos / te pido alivio a mis penas, te pagaré con amor".

 

 

Los Changos de Anta, en 1974, grabaron un disco completo a la Santa Popular, con letra y música de Pedro Castro Hardoy y José Rafael Arancibia. "La Difunta Correa, El milagro de San Juan", con las siguientes canciones: Tiempo de caudillos, Los Correa, Niña Deolinda, Baudilio Bustos, El amor nació en San Juan, Durmiendo al changuito, La patria de altar, El adiós de Baudilio, El calvario de Deolinda, Agonía en una zamba, Deolinda Correa, el milagro de San Juan, Promesante de San Juan.

 

 

Aire de vidala: "Aprieta contra tu pecho / fuerte a tu niño inocente / por encontrar a tu hombre / tal vez te toque la muerte. / Estás sangrando y ya no puedes ver / es el calvario y tu amor de mujer".

 

 

Un año excepcional fue 1975 ya que dos grandes producciones musicales se hicieron para la Difunta Correa: la banda sonora de la película que lleva su nombre, dirigida por Hugo Mattar, con banda sonora de Miguel Loubet; y la edición de un LP de los Manseros Santiagueños. Este último es un álbum de 12 canciones de distintos temas, la primera es "Plegarias a la Difunta", por eso el disco lleva su nombre. Se trata de una chacarera con letra de Tito Segura y música de M. Jaime que dice: "Que misterio amamantabas / al niño para vivir / se anidó en tus pechos muertos / la sangre de tu sentir".

 

 

En el caso de la banda sonora de la película que realizó Loubet, pianista, arreglista y compositor argentino, el mismo que en la década del '50 y '60 integró Los Wawancó, incluye zambas y delicadas composiciones para orquesta que acompañaron las primeras imágenes de la Difunta Correa para la pantalla grande.

 

 

En 2010, con los textos de Pacho O'Donnell, y música de Antonio Tarrago Ros, volvió a los escenarios la Difunta Correa, en una obra llamada Pasiones  en la historia argentina, con canciones dedicadas a: “Camila y Uladislao”, “La Difunta Correa y su niño”, “Facundo Quiroga y el Moro”, “Mariano Moreno y Guadalupe”, “Pancho Ramírez y La Delfina”, “Evita y los cabecitas negras”, “El Che y la revolución”, “San Martín y Merceditas”, “Rosas y Encarnación” y “Bairoletto y la justicia”.

 

 

"Ay, Difuntita Correa / tu niño se bebe / la vida en tu muerte. / Cuando el desierto calcina / tu leche es la vida / la flor de tu alma".

 

 

La sangre nueva del folclore sanjuanino también hace su aporte al cancionero de Deolinda. El compositor y arreglador caucetero Arnaldo Correa, escribió hace dos años una cueca estilizada para la Difunta, que interpreta su compañero Ángel Grossi.

"Soy nacido en Caucete y por lo tanto tengo mucho vínculo con la Difunta desde niño. Esta versión cuenta un poco la historia de lo que le pasó, por qué Deolida salió al desierto a caminar movida por el amor a su marido", dijo el joven. Y aunque la canción aún no fue grabada, creen que en los próximos días estará lista para ser escuchada y compartida.

 

 

"Cuentan los duendes que entre la arena Deolinda sin rumbo va / Lleva una pena que la envenena y llena de / soledad, dónde vas Deolinda a dónde vas? / Mira que las espadas del sol / en las dunas no tienen piedad / Pintando huellas sobre un desierto infinito y voraz / Sedientos labios, resecas manos, tórrido abrazo del sol / Donde vas Deolinda a dónde vas?"

 

 

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