Política universitaria

La UNSJ, como una olla a presión

Mientras la atención está puesta en la campaña presidencial, en la universidad el clima preelectoral hizo ebullición con un panfleto.
domingo, 20 de octubre de 2019 · 09:09

De repente, en formato A4 e impreso en escala de grises, el panfleto estremeció la pretendida calma interna en la Universidad Nacional de San Juan. La sola mención de una fórmula para rector y vice que incluya a Oscar Nasisi en el tablero nuevamente, terminó de derrumbar el camuflaje de serenidad detrás del cual se esconden los y las que tienen intenciones de ser.

Ocurrió hace un par de semanas. El cartelito con el escudo de la UNSJ al centro, terminaba flanqueado por la leyenda “Pintos rector” y “Nasisi vicerrector”. Y por si alguien no entendía bien el mensaje, remataba con un “2020” bien visible.  No duró demasiado el escándalo porque fue desmentido rápidamente, pero en pocas horas corrió el chisme lo suficiente como para evidenciar el nerviosismo que prologa las elecciones previstas para el año próximo.

La casa de altos estudios renovará la totalidad de sus autoridades, desde rector y vice hasta decanos, jefes de departamentos, consejeros superiores y directivos, allá cerca del 10 de junio de 2020, para que los electos estén en condiciones de asumir el 1 de julio. Para alguien ajeno a la comunidad universitaria, las movidas en octubre pueden parecer muy anticipadas. Sin embargo, el tablero está en plena definición.

El panfleto que encendió la pólvora fue desmentido por uno de los aludidos, Ricardo Pintos, ex decano de la Facultad de Sociales y ex candidato a rector en otras oportunidades anteriores. Actualmente es funcionario de la Facultad de Exactas y desde allí se esmeró en rechazar esa jugada, atribuyendo intenciones políticas a quien divulgó la fórmula falsa. Una fuente interna de esa unidad académica identificó a un joven militante de la agrupación Creando, como quien asumió la autoría de la “travesura”. Inmediatamente lo vincularon a la vicerrectora Mónica Coca, aspirante a quebrar la historia ininterrumpida de hombres al frente de la universidad sanjuanina.

Coca, compañera de fórmula en dos oportunidades de Nasisi, ha reconocido públicamente algunas diferencias de criterios con el actual rector. Por lo tanto, sabe que ella no será la candidata bendecida por el ingeniero que dejará el cargo a mediados del año que viene. Esto no implica que haya menguado su construcción política preelectoral, sino todo lo contrario. Efectivamente, madrugó al resto de los aspirantes al prácticamente cerrar fórmula con el decano de Ingeniería, Tadeo Berenguer. Llevan semanas recorriendo distintos ámbitos recogiendo apoyos y escuchando  sugerencias para el diseño de la propuesta final.

La picardía del panfleto aparentemente pretendió lanzar el nombre del rector como si estuviera dispuesto a permanecer en el ruedo, contrariando su propia definición de ciclo cumplido. Visto desde ese punto, Pintos nunca fue el blanco del volante, sino el mismísimo Nasisi. Atribuirle a la vicerrectora algún grado de responsabilidad en la maniobra parece bastante temerario. Sin embargo, hubo quienes trazaron esa relación, confirmando lo dicho: el ambiente interno es equivalente al de una olla a presión.

El panfleto dejó latente la posibilidad de que Nasisi, que está impedido de ir por un tercer mandato consecutivo, busque la continuidad como segundo de algún otro dirigente con aspiraciones. Hay que remitirse a la norma vigente. El artículo 31 del estatuto universitario dice que tanto el rector como el vice pueden ser reelegidos por un solo periodo consecutivo y agrega que “si han sido reelectos no pueden ser elegidos nuevamente para el mismo cargo”.  Una interpretación posible sería precisamente que Nasisi no tiene impedimento para cambiar de lugar y bajar al segundo peldaño de la fórmula.

De todos modos, es solo una especulación, alimentada en los pasillos universitarios. Lo más probable es que el rector sí defina su apoyo político hacia algún sucesor o sucesora. No será Coca, como está visto. Por eso la licenciada en Comunicación Social, que tiene base en Sociales lógicamente, ató con premura su nombre al del decano de Ingeniería, Berenguer. Dice la tradición local que nunca llegó un no ingeniero al Rectorado, salvo el arquitecto Romeo Bernabé Platero, en fórmula con Lorenzo Emilio Fernández, egresado justamente de Libertador y Urquiza. Esa receta tomó la vicerrectora.

Hablando de Fernández, el ex ministro de Gobierno de la primera administración de José Luis Gioja, también lanzó su campaña por redes sociales para buscar el rectorado en 2020. Ya hizo intentos anteriores aunque no le alcanzó. Fue candidato pero quedó muy abajo, incluso sin chances de entrar en el balotaje. Está dispuesto a insistir y está trabajando en ese sentido, sin disimulo.

Coca no sería la única mujer en la grilla de largada. La decana de Filosofía, Rosa Garbarino, también tiene aspiraciones aunque por el momento no las ha hecho públicas. A punto de cumplir su segundo mandato consecutivo en esa unidad académica, la ex ministra de Educación de Alfredo Avelín representa un sector diferente al de Nasisi. Se podría identificar como la oposición en la UNSJ.

El decano de Exactas, Rodolfo Bloch, prácticamente descartó el apoyo de Nasisi para sucederlo en 2020, aunque ese era el pacto no escrito en 2016. Bloch se bajó de la contienda por el Rectorado para facilitarle la victoria en primera vuelta a Nasisi, a cambio de una devolución de gentilezas cuatro años después. La candidatura del ingeniero con asiento en el Complejo Universitario Islas Malvinas (CUIM) todavía tiene muchos puntos suspensivos. Sin embargo, cuenta con estructura propia y caudal de votos probado.

Finalmente, y sin que esta lista tenga pretensiones de exhaustividad, cobra cada vez más visibilidad el actual secretario de Obras y Servicios de la UNSJ, Jorge Cocinero. El arquitecto está en la línea de largada también para suceder a Nasisi y, siendo miembro del actual gabinete, hay quienes interpretan que está corriendo con el acompañamiento tácito de la autoridad universitaria. Podría convertirse en algunos meses, en el candidato del oficialismo. Y no será motivo de sorpresa para nadie.

Hay que descartar en esta pulseada al decano de Sociales, Raúl García, porque tiene la chance de ir por la reelección en su cargo. De manera tal que no aparecería en la grilla de rectorables. Pero no habría que eliminar del listado al decano de Arquitectura, Gustavo Roberto Gómez, apodado “el duro”, quien está llegando al final de su segundo mandato y actualmente es interlocutor obligado de todo aquel o toda aquella que busque construir respaldo para dar batalla.

El sistema electoral de la UNSJ consiste en el voto directo ponderado, según el cual el sufragio que más pesa en el escrutinio es el docente, luego viene el estudiante, el personal de apoyo no docente y el egresado. El resultado de cada una de las cinco facultades –y ahora también la Escuela de Ciencias de la Salud-, sin importar su plantel de profesores o su matrícula de alumnos, vale exactamente igual entre sí. La ecuación es compleja, pero está en plena vigencia y desde Benjamín Kuchen en adelante, se viene aplicando.

De manera tal que los candidatos a rector prestan especial atención a la captación de apoyos docentes y en segundo lugar, de los estudiantes, sin descuidar hacer pie en cada unidad académica. Después de todo, tal vez no sea tan prematuro haber iniciado la trenza política con semejante anticipación.


 

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